Digitalización, el Black Mirror de las empresas.

Por el 2 noviembre, 2016

Estamos en una época donde la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso y no solo afecta a los procesos empresariales sino también a las personas y a su relación con el mundo.

Los millennials y las nuevas generaciones son nativos digitales a los que estos avances no les afectan, de momento, y son las empresas y las grandes black-mirror-ftcompañías las que están poniendo sus ojos en estos procesos renovadores.

La digitalización se plantea ya como reto y como una visión estratégica dentro y fuera de las empresas para ser más punteras, más competitivas, pero también para ser más atractivas a sus clientes y futuros trabajadores.

Aquí entramos en una dicotomía en la que no solo vale atraer talento para producir calidad, sino que es necesario también consolidar la digitalización de los procesos de la empresa para generar un clima de renovación corporativa, ya sea en su marca o en su producción.

Las NN.TT. toman una nueva dimensión para las compañías.

Las nuevas tecnologías han sido las grandes aliadas de las empresas en este nuevo siglo y están más que consolidadas en el día a día de cualquier compañía porque ha sido una necesidad, pero ahora el reto no es dominarlas sino optimizarlas y ser pioneros a la hora de incorporar estas nuevas herramientas que van surgiendo, aunque nos den miedo o nos susciten vértigo, como en la conocida serie de Black Mirror.

Lo hemos visto a la hora de vendernos en Internet, empezó con My Space y Second Life, apareció Facebook y Twitter y ahora parece que son Instagram y Pinterest quienes se han hecho hueco. Pero no caigamos únicamente en el mundo de la Redes Sociales tradicionales.

La digitalización no es un cambio en sí, es una mejora.

black-mirror-700x394La economía colaborativa y las empresas que juegan en este sector se han desarrollado puramente a través de la digitalización de los procesos productivos y han impulsado fórmulas como si nada que han crecido a gran velocidad. Es ahora, en su consolidación (incluso jurídica), donde tienen que sacar beneficio a todo lo invertido.

Este tipo de empresas siguen en la ola de la digitalización, ola a la que otras empresas se han sumado con la automatización de sus procesos internos y que otras intentan copiar, pero aquí está el error (o riesgo)… cada empresa es un mundo diferente que debe desarrollar su particular digitalización y es cada empresa la que debe cambiar su cultura para hacerla digital.

Fuente a consultar: El reto de la transformación digital de la economía

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