El futuro de los humanos y la Inteligencia Artificial (II)

Por el 28 diciembre, 2017

La Inteligencia Artifical se perfecciona

inteligencia cegosReseñas, opiniones, estrellas… todo esto es útil para las máquinas porque aprenden de los comentarios. Alpha Go puede aprender a jugar viendo a humanos jugar uno contra otro. Cuando uno de ellos gana, le da ejemplos de buenos movimientos a la máquina, y cuando pierde, le dan ejemplos de malos movimientos.

El aprendizaje de las IA y las máquinas se puede usar para: clasificación, predicción, detección, reconocimiento, recomendación y toma de decisiones. Para progresar en este campo hay que recolectar los datos de los seres humanos y enseñar a los robots a aplicarlos. Esto es algo en lo que las empresas se deberían centrar. Comprender y transformar los datos es la clave de todo.

Actualmente ya usamos las máquinas para que se encarguen de muchas cosas. Nadie calcula manualmente un resultado que nos da la calculadora del ordenador para ver si es correcto. Tampoco a nadie se le ocurre comprobar en un mapa físico si es correcta la dirección que el mapa de Google Maps muestra. El cambio es gradual, y las máquinas seguirán aprendiendo. A medida que aprendan, la gente lo empezará a asumir y empezará a confiar en sus decisiones.

Las cosas siguen cambiando mientras usted lee este artículo. Cada día se crean nuevas aplicaciones, máquinas, cada día aprenden más y superan retos… y cada vez confiamos más en ellas porque las utilizamos en nuestro día a día.

¿Cómo funcionan los robots autónomos? ¿Cómo combinar el bucle de percepción, cognición y acción?

Manuela Veloso muestra como ejemplo el co-bot que se puede encontrar en la Universidad de Carnegie para entender cómo funcionan sus mecanismos.

Este robot cuenta con sensores, ordenadores y actuadores (4 ruedas que se pueden mover en cualquier dirección). Los robots que se mueven pueden detectar, clasificar y evitar obstáculos gracias a láseres y cámaras 3D.

Dentro de un edificio, un robot necesita un mapa si no puede usar el GPS para saber dónde está dentro del recinto. Y tanto las esquinas como las puertas ayudan a estos robots a hacerse una idea de dónde están situados y así avanzar correctamente.

Los robots no tienen brazos ni piernas y sin ellas no pueden abrir puertas o subir escaleras, por tanto, no son tan aventajados como creemos. Pero tienen lo que se puede llamar una autonomía simbiótica, en la que pueden pedir ayuda si no pueden hacer algo.

Interacciones entre IA y humanos = interacciones simbióticas

Los robots no pueden hacerlo todo, como los humanos. En el futuro las máquinas pedirán o buscarán ayuda cuando no puedan hacer algo. Para mejorar las interacciones entre humanos e IA, el desafío de los próximos 15 años es que los sistemas de las Inteligencias Artificiales se vuelvan más transparentes y sean capaces de responder a este tipo de preguntas:

  • ¿Qué camino has elegido? ¿Qué haremos a continuación? ¿Cuánto te costó llegar hasta allí? ¿Por qué llegas tarde?

Sin embargo, existen reglas tanto para los robots como para los humanos que son las que harán que todo funcione y cambie más rápido. Básicamente, los robos deberán de pedir ayuda proactivamente, planear basándose en sus acciones y las de otros, y aprender de las interacciones y respuestas de los humanos. En cuanto a nosotros, ya sea de forma directa o remota, podremos pedirles tareas, ejecutar acciones cuando sea necesario y proporcionar la información que nos soliciten.

El futuro de los humanos y los robots

Necesitamos cambiar como humanos para entender cómo usar esta tecnología, pero la tecnología tiene que entender lo que se supone que es la interacción con los seres humanos. Esa es una de las razones por las que los investigadores del campo de la Inteligencia Artificial se encuentran con un desafío a la hora de crear sistemas que sean versátiles, que puedan aprender, pedir ayuda, etc.

Existe gente que se resiste al cambio, siempre la ha existido, pero esto realmente es una pérdida. Significa perder una oportunidad. El objetivo es tener beneficios conjuntos, coexistencia y transparencia.

Estamos muy lejos de ver robots que puedan suplantar identidades humanas, esto sólo ocurre en las películas de ciencia ficción. Hay cualidades que por el momento son irremplazables.

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