Talento digital: Dice usted que es…

Por el 2 noviembre, 2017

Cegos talentoHace unos días escuchaba en un congreso a una persona afirmar categóricamente que casi el 40% de las empresas que no se digitalicen tendrán que cerrar en un plazo de 5 años.

He de reconocer que razón no le faltaba a mi ilustre colega, pero creo que se podría matizar un poco tan “Apocalíptica” afirmación, argumentando que aquellas que compañías que no se digitalicen ocuparán nichos de mercado mucho más residuales. Pero…

¿En qué ámbitos de la digitalización están preocupadas las empresas?

Más del 60% de las empresas señalan la conectividad y la seguridad como los dos aspectos que más le preocupan de la digitalización.

Es decir están ocupadas resolviendo las necesidades de dispositivo y las medidas de “salvaguarda” de sus negocios, se han enfocado en resolver modelos de negocio orientados al ámbito digital, adquirir aquellos dispositivos que permitan el desarrollo de su actividad digital e implementar procesos y medidas que garanticen la solidez y la seguridad de su negocio. Pero…

¿Qué pasa con el Talento en sus organizaciones? ¿Qué es eso del Talento Digital?

Empezaré por intentar definir qué es el Talento Digital: del término en latín “talentum”, se trata de la capacidad para ejercer una cierta ocupación o para desarrollar una actividad y digital podríamos relacionarlo con todo aquello vinculado a la tecnología y a la informática.

Por lo tanto, una buena definición podría ser toda aquella persona que es capaz de desarrollar una actividad a través de medios tecnológicos.

Sería una buena definición, pero me gustaría darle una vuelta de tuerca (sirva la metáfora más mecánica que he encontrado) y definir el talento digital como “la capacidad de desarrollar una actividad, mediante medios y herramientas  tecnológicas con el objetivo de ofrecer un mejor servicio y agilizar determinados procesos”.

Con la digitalización de las compañías se deberían abrir dos líneas de actuación: Por un lado, la incorporación de talento que deberá llevar a cabo tareas que hasta ese momento no se contemplaban en la organización.

Tales como: análisis de grandes cantidades de información, mantenimiento de entornos de comunicación virtuales y gestión de herramientas tecnológicas entre otras actividades.

Este nuevo talento coincide bastante con un segmento de profesionales que requieren de otro tipo de políticas de retención y “engagement” a la compañía. Se deberán tener en cuenta estas medidas cuando confluyan con políticas de RRHH ya establecidas en la organización.

Por ejemplo: Este nuevo talento está más orientado a la satisfacción del proyecto que la compañía le pueda ofrecer más que a la retribución económica, ésta se considera una medida de tipo higiénica (debe estar cubierta, pero no es un elemento diferenciador).

Por otro lado, la digitalización del talento que ya forma parte de la compañía. Para ello, los dos primeros aspectos que se deben tener en cuenta son: que cuenten con los dispositivos necesarios para desarrollar su actividad de una manera más digital y que estos nuevos procesos no impliquen un “entorpecimiento” de su actividad diaria, es vital que el uso de los dispositivos sea fácil y agilice su actividad.

Elementos de éxito

Talento digitalUna vez se han contemplado estos dos aspectos básicos, debemos tener en cuenta los siguientes elementos que nos ayudarán a tener éxito en la digitalización:

  1. El objetivo: los colaboradores han de entender cuál es el impacto de la digitalización en el negocio y en su actividad diaria, así como los beneficios que le reportan en forma de agilización de procesos, mejoras en el servicio…
  2. Las necesidades de los empleados establecerán la hoja de ruta de la digitalización en la organización. Se deberán contemplar las pautas de comportamiento de estos e intentar adaptar el itinerario de la digitalización a sus necesidades.
  3. La nueva cultura: la digitalización no puede ser una actividad que afecte a unos determinados departamentos o personas. La digitalización debe ser un cambio de rumbo en la organización liderado por el comité directivo y que cuente con la implicación de todos los colaboradores.
  4. Resultados: la organización debe ser capaz de identificar los beneficios (cuantitativos y cualitativos) que la digitalización ha reportado a la compañía y a sus colaboradores. La comunicación de estos será clave para seguir motivando al talento en el proceso de cambio.

Si tuviéramos que ponerle etapas a la digitalización podríamos decir que hemos pasado ya la fase de la sensibilización por parte de los comités directivos de las organizaciones y ahora estamos en la fase de la necesidad de llevar a cabo la digitalización para adaptarse a un mercado en continuo cambio, pero no deberíamos dejar de entender que la digitalización no tiene que ver, únicamente, con dispositivos, herramientas y procesos tecnológicos.

El éxito de la digitalización radica en el cambio cultural de la organización hacia un modelo de compañía digital y eso, sin lugar a dudas, no será posible mientras no se contemple una organización con talento digital.

 

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