Dios mío, soy predecible

Por el 21 Diciembre, 2016

Cuando era pequeño, en mi casa no había teléfono. Es cierto que esta aseveración habla de mi edad!.. Es así.. Soy un viejo.

Pero cuando finalmente llegó, junto a él, se instaló una libreta en la que todos y cada uno de los números de los amigos estaban apuntados. La biblia de los conocidos de la familia.

Tanto creció la libreta que, apareció un folio que, pegado con celo delante del aparato, recogía la lista de los contactos familiares más importantes.

A mano, se fueron añadiendo allí otros, los más usados, los más necesitados. Los de las emergencias.

Llegaba una factura a final del bimestre, primero, solo con los datos de consumo, luego, con el detalle de los números a los que habías llamado.

Y así comenzó todo…

Pasé de ser un anónimo usuario de teléfono fijo, a ser el que llama a mi abuela Clara, a mi amigo Rodolfo, a mi….

Deje de ser un consumidor más, para ser el que ahora sabe, que soy absolutamente predecible.

De un modo casi mágico y “suave”, todo lo que hago, lo que como, lo que compro, lo que dejo, lo que visito, allí donde estoy o donde estuve, está guardado y esperando a que alguien lo utilice.

Han pasado decenas de años de estos románticos momentos. Todo ha cambiado de un modo brutal.

Soy más que consciente que he / hemos pasado del anonimato a compartir cada elemento de nuestra vida.

De modo natural nuestra vida está expuesta y guardada en ordenadores que pueden recrear casi de modo perfecto cada acción realizada durante las últimas 24 horas, días, meses…

El uso de estos datos para el mundo del consumo es evidente…

Nos pueden hacer llegar ofertas según nuestros hábitos y gustos. Lo que hicimos es tipificable y por tanto habla por nosotros.

Del mismo modo en que las actividades de marketing y venta se han beneficiado de estos millones de datos almacenados, también la formación puede hacerlo.

Hasta ahora, la creación de itinerarios lo hemos basado en una colección de datos que incluía solo variables de desempeño y de objetivos de negocio. Pero sabemos que el resultado está mediatizado por lo que el propio formando lee – escucha – aprende por su cuenta.

Aquello que leemos, lo que buscamos, lo que miramos, los cursos a los que asistimos, las interacciones que hacemos en redes  sociales, etc. son la potente fuente de información que, vinculada con nuestra actividad profesional y nuestros resultados, pueden ayudar a definir nuestros futuros itinerarios de desarrollo y formación.

La definición de planes de formación personalizados, basados en el análisis predictivo y comparativo de datos, puede permitirnos alcanzar resultados de negocio ajustados al puesto de un modo más adecuado.

Ha llegado el momento de cambiar nuestro paradigma sobre el desarrollo y formación de personas. La inclusión de técnicas de análisis de datos para la generación de estrategias de formación predictivas, requiere que resolver los 4 grandes obstáculos.

  • La calidad de los datos previos
  • La integración en nuestros sistemas de formación
  • El liderazgo apropiado para llevar a cabo esta estrategia de formación
  • Vencer las resistencias culturales que van asociadas al uso de datos

Sin embargo, la promesa de éxito y calidad que se aventura debería llevarnos a explorarla y seriamente ponerla en marcha.

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