El negocio de las empresas no es la formación

Por el 14 febrero, 2011

Mi papa siempre me recuerda un viejo chiste sobre un vendedor de sardinas. En el puerto ofrecia un tonel cerrado de sardinas, una persona las compraba, este a su vez vendía el tonel, y este a otro y a otro, y así hasta que uno, finalmente, decide abrirlo. Descubre con rabia que las sardinas están en mal estado.. Así que decide quejarse al vendedor, y este al anterior y al anterior, etc.. hasta llegar al primero de los vendedores, el original, el del puerto, que ante la queja replica: “y quien le dijo a Vd que estas sardinas son para comer?, son solo para vender!”

El chiste nos enfrente a un viejo dilema, tener por el placer de poseer o tener para  usar y resolver una carencia o necesidad.

Con el conocimiento pasa algo similar. Conocer por el placer de saber o saber con el objeto de usar y aplicar.

Cuando hablamos de formación en una empresa, estamos hablando del negocio al cual se dediqeu la empresa, no es su objetivo principal.  Es por ello que no debemos olvidar que “solo” es una de las palancas a través de las cuales su negocio puede ser mejor, más rentable, más flexible, más…

Asi pues, no vale comprar sin mirar, no vale comprar solo por comprar, no vale comprar solo por tener. Debemos dotar a la organización de formación capaz de resolver las diferentes visiones, objetivos y perspectivas de quienes tienen intereses en ella. Lo que dice necesitar la gente, lo que pretende el responsable de formación o el de producto o … sobre aquello que el formando debe saber o saber hacer.

La visión compleja de las necesidades expresadas por el formando, intersectadas con las de los accionistas y la situación de mercado, pueden marcar un camino que identifique que deberíamos tener y para que deberíamos usarlas.

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